Por Emiliano Candido
ANDERSON SILVA SE MUESTRA IMPARABLE
El brasileño campeón de peso medio, Anderson Silva, venció por nocaut técnico en el primer asalto a Stephan Bonnar en el combate estelar del UFC 153 realizado en Río de Janeiro. Vale destacar que esta es la décimo sexta victoria en igual cantidad de presentaciones en el octágono para “La Araña” y que, además, la pelea se realizó en la división de peso semicompleto.
Las apuestas eran claras. Anderson Silva era favorito, peleaba de local, no tenía que esforzarse para dar el peso y frente a él estaba un peleador que nunca negocia la actitud en sus enfrentamientos, pero que no parecía tener el estilo necesario para ser el primero en derrotarlo en UFC. Y no lo fue.
Con una muestra de suficiencia absoluta y alentado por todo su público, Silva necesitó tan solo 4 minutos y 40 segundos para terminar con los sueños del “Psicópata Americano”. Bonnar tenía que lograr un combate desprolijo, con mucho vuelo de manos y poca técnica. Fue lo que intentó, pero Anderson mantuvo una línea increíble durante el tiempo que necesitó calma, antes de su verdadera explosión.
No salía al cruce el brasileño. Es más, reposaba su espalda contra el octágono, bajaba la guardia y evitaba los puños y las patadas de su oponente con los reflejos de los verdaderos grandes de la historia. De esos que dejan una marca.
Cuando lo decidió, allí terminó el sueño de Stephan. Anderson buscó el derribo e hizo trastabillar a su oponente, que se levantó rápidamente, pero ya lo tenía encima y la rodilla de Silva impactó en su pecho. El dolor fue instantáneo y cayó rendido al suelo. Un par de golpes más fueron los necesarios para rematar la victoria y seguir demostrando por qué es uno de los mejores del mundo.
Ahora el abanico de preguntas se abre nuevamente ¿Por qué no pelea con Jon Jones? Ya lo dijeron, el respeto es mutuo y no les interesa enfrentarse. La diferencia física entre Silva y Bonnar, hoy fue notoria. No se lo ve muy cómodo al mejor libra por libra en esta categoría y sus rivales lo sobrepasan en peso y altura.
Con Jones sucedería lo mismo, pero sería mucho mayor la talla del campeón de los semicompletos. Entonces ¿Por qué Anderson debería darle tamaña ventaja? Silva ha tenido tres exitosas presentaciones en la división cuyo límite son los 93 kilogramos. Venció a James Irvin, Forrest Griffin y ahora se suma Bonnar. Todas victorias por nocaut técnico antes de que termine el primer asalto.
¿Podría tomar la decisión de subir? Sí, a nadie le quedan dudas. Pero no es su obligación hacerlo. Ahora esperará que surja algún rival en su categoría. Michael Bisping, Alan Belcher, Chris Weidman y Tim Boetsch son los primeros nombres que aparecen en lista. Pero al brasileño lo desvela otra pelea, para la cual necesitaría bajar algunos kilos más.
Un enfrentamiento soñado en un peso acordado contra Georges St. Pierre, mucho se habló de esto, pero el canadiense antes tendrá que derrotar a Carlos Condit el 17 de noviembre. De conseguirlo, la “Súper Pelea” tan esperada parece más cerca que nunca.
Hoy Anderson Silva dejó claro que, sea quien sea su próximo oponente, él seguirá allí, porque con 37 años está más vigente que nunca y con sus 16 victorias en igual cantidad de presentaciones dentro del octágono, se muestra imparable.

Cortesia:UFC

mmoreno

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